Libros y rol para niños y niñas: así es “Asombrosos Detectives de Monstruos”, una joya para jugar en familia

“Asombrosos Detectives de Monstruos” no es solo un juego ni solo un libro. Es una propuesta educativa y emocional hecha con cariño, humor y un diseño visual impecable. Es una excusa para estar juntos, para jugar, para imaginar y para mirar a los miedos de frente. Si tienes alma rolera, te vas a sentir como en casa. Y si no, este libro es la mejor puerta de entrada que podrías pedir.

Porque al final, lo importante no es atrapar monstruos. Lo importante es compartir historias.

A veces la palabra rol impone, pero no te dejes engañar. Aquí no hay que saberse reglas imposibles ni tirar 30 dados. Y lo mejor es que está escrito por personas que saben muy bien lo que hacen: Patricia de Blas y Álvaro Corcín, docentes con experiencia en juego, infancia y pedagogía. (Se nota en cada página.)

 Este no es un manual frío lleno de normas, Asombrosos Detectives de Monstruos” un libro pensado con mimo para familias.

Un juego para quienes han jugado a rol… y para quienes no

Si alguna vez has jugado al rol —al de papel y lápiz, o al de dados con colegas un sábado por la tarde— te vas a sentir como en casa y sin tener que explicar qué significa “tirada enfrentada de Percepción”.

Y si nunca has jugado… también. Porque el libro lo pone todo fácil: te guía paso a paso, te da ejemplos, te propone aventuras y te explica cómo empezar. Incluso avisa: montar las primeras partidas puede parecer un poco lioso si vienes de cero. Puede que tardes un poco en entender del todo cómo dirigir la historia. Pero podemos asegurarte que vale la pena. Nuestro consejo es que te lo leas con calma y prepares la primera partida con mucha tranquilidad. A partir de ahí, el resto viene solo.

Además, si te agobias, no pasa nada. Existen aventuras ya preparadas (que puedes comprar aparte o descargar en su web), para que solo tengas que leer un poquito antes de jugar y lanzarte con tus peques a atrapar a la criatura que hace desaparecer calcetines o que se esconde en el cajón de los cubiertos.

Dos formas de jugar: alrededor de la mesa… o por toda la casa

Una de las cosas que más nos han gustado del libro es que no se limita a un solo formato. Puedes jugar en modo “juego de mesa”, más tradicional: sentados alrededor de una mesa, con fichas, lápiz, y toda la base de la historia narrada en voz alta por la persona adulta. Aquí se usan dados, se anotan pistas, y los niños participan proponiendo ideas y actuando con su personaje. Es una forma de teatro activo, que a nivel pedagógico es excepcional.

Luego está la joya de la corona: el juego en vivo.

Puedes convertir el salón de casa en la base de operaciones de la Agencia de Detectives de Monstruos, repartir carnets secretos, esconder pistas reales por la casa, simular huellas en el suelo con pintura lavable y usar linternas para explorar el pasillo a oscuras. Puedes crear “detectoscopios de monstruos” con rollos de papel higiénico, grabar mensajes secretos con voz distorsionada en el móvil… y ver cómo tus peques se transforman de golpe en agentes secretos con la misión más importante del mundo: ayudar a un monstruo que está triste, perdido o simplemente necesita una buena siesta.

Nosotros lo decimos sin rodeos: el juego en vivo es la mejor forma de jugar. (También la más laboriosa de preparar) Porque mete a los peques en la historia con todo el cuerpo, no solo con la imaginación. Y lo que se vive en primera persona… no se olvida.

Un libro que es puro mimo: ilustraciones, fichas y detalles que enamoran

El diseño del libro es una maravilla. Las ilustraciones, de tono suave, colorido y simpático, son una delicia para ojos pequeños y grandes. Cada monstruo tiene su ficha, con su historia, sus características, sus gustos (¡hay uno al que le encantan los cuentos antes de dormir!) y consejos para interactuar con él.

Las fichas están cuidadísimas: vienen con detalles gráficos, huecos para poner nombres, clasificaciones por tipo de monstruo… y se nota que están pensadas para que los niños puedan identificarse con la historia sin necesidad de saber leer perfectamente. El uso del color, las expresiones de los personajes, los pequeños guiños visuales… todo suma para crear una experiencia accesible, cercana y atractiva.

Además, el libro viene con complementos: pegatinas, fichas, huellas para recortar…

¿Y si mi peque tiene miedo?

Este es uno de los grandes puntos del libro. Porque en lugar de negar los miedos o ridiculizarlos, los convierte en una oportunidad para jugar, comprender y transformar.

¿Tu hija teme la oscuridad? Pues igual hay un monstruo llamado Apagaluces que solo aparece cuando se siente solo y quiere compañía. ¿Tu peque se asusta con los ruidos por la noche? Quizá sea Bramarroca, que ronca fuerte porque tiene la nariz tapada y necesita ayuda.

No se trata de decir “eso no existe”… se trata de decir “¿y si existe, pero no es peligroso? ¿Y si necesita nuestra ayuda?” Y eso, a nivel emocional, es muy potente. Porque convierte al peque en protagonista. Ya no es víctima del miedo, sino detective que investiga, observa, empatiza y actúa.

Y lo mejor es que lo hace desde el juego, desde el humor y desde el vínculo con el adulto. Así que no solo estamos trabajando miedos: estamos construyendo confianza, autonomía y seguridad emocional. Todo mientras nos reímos porque el monstruo se tiró un pedo y dejó una pista invisible.

El universo no acaba aquí

Algo que nos encanta es que el libro no se cierra sobre sí mismo. Tiene vida más allá de sus páginas.

La editorial tiene una página web (Tesoros de la Marca) en la que puedes encontrar más recursos, aventuras listas para usar, fichas descargables, complementos para imprimir y una comunidad muy activa. Esto es importante, sobre todo si al principio sientes que no sabes por dónde empezar. Siempre puedes encontrar una historia ya preparada, leer experiencias de otras familias o compartir la tuya.

Y si te gusta el formato, hay expansiones, nuevos monstruos y aventuras que te permiten mantener viva la Agencia de Detectives durante meses. Porque ya sabes cómo son los peques: una vez que algo les encanta… ¡quieren más!

¿Es para todos los públicos?

El libro está pensado para niños y niñas entre 3 y 7 años, aunque puedes adaptarlo perfectamente para mayores si les das más protagonismo en la narración y más complejidad a los casos. En nuestra experiencia, a los 5-6 años es cuando más lo disfrutan, porque ya tienen la capacidad de seguir una historia más larga y de actuar con su personaje de forma más autónoma.

La clave está en adaptar el juego al nivel del peque: puedes jugar con un solo monstruo y una pista escondida si es pequeñito, o montar una investigación a gran escala si ya está más crecidito.

Y no hace falta que haya más de una niña o niño para jugar: basta con un adulto que tenga ganas de pasarlo bien. De hecho, muchas veces los adultos lo disfrutamos incluso más que ellos… aunque intentemos disimularlo.

¿Qué necesitas para jugar?

Muy poco, en realidad. El libro, unas hojas, lápices, ganas de hacer el tonto… y tiempo. Tiempo para parar el reloj, olvidarte del móvil y sumergirte en una historia juntos.

Si te animas al modo en vivo, quizá te ayude preparar alguna cosa más: linternas, mantitas, carteles de “Zona Cero”, lupas, algo de decoración monstruosa… Pero todo se puede improvisar con lo que hay por casa. 

¿Te animas a abrir la primera misión? 🕵️‍♂️👾🕵️‍♀️

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Ficha técnica

  • Título: Asombrosos Detectives de Monstruos
  • Autores / Ilustradores: Patricia de Blas y Álvaro Corcín
  • Editorial: Nosolorol (1.ª edición, 13 de octubre de 2022)
  • Formato: Tapa dura (cartoné), a todo color, con efecto UVI, incluye pegatinas y copia digital gratuita.
  • Páginas: 96 páginas
  • Dimensiones: 17 × 24 cm (aproximadamente)

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